En España, gran parte de las razas autóctonas se encuentran en peligro de extinción dejando apenas unos pocos cientos de ejemplares puros (Zamorano-Leonés, Andaluz, Catalán...). Esto se debe a que durante gran parte del siglo XX, el número de burros disminuyó drásticamente debido a la mecanización del campo.
Hoy en día, el papel del burro ha cambiado de forma considerable. En muchos casos han pasado de ser animales de trabajo a animales de compañía o mascotas. El problema es que muchas de las razas que antes mencionábamos pueden alcanzar un tamaño considerable (hasta 160 cm a la cruz), haciéndolas más difíciles de manejar y mantener para ciertas personas. Por este motivo, el burro enano es el compañero ideal.
El burro enano o de "talla pequeña", es una variante de asno de menor tamaño que un burro convencional. Suele rondar el metro de altura y son muy dóciles y juguetones. Su origen se relaciona con procesos de selección y adaptación a entornos rurales donde se necesitaban animales resistentes, fáciles de manejar y capaces de vivir con pocos recursos. Aunque existen varias razas pequeñas de burro, muchas de ellas surgieron de la domesticación del asno africano y de la posterior cría selectiva realizada por agricultores y ganaderos. Debido a su tamaño y su carácter tranquilo y sociable, este tipo de burros suelen criarse sobre todo como animales de compañía o en granja escuelas, más que como animales de trabajo.
El burro enano ocupa una categoría intermedia entre los burros de tamaño estándar y los burros miniatura. Fuente: Peaceful Valley Donkey Rescue
Fuente: forestparkzoo.org
La mula es un animal híbrido que nace del cruce entre un burro (macho) y una yegua (hembra). Desde hace siglos se ha utilizado como animal de trabajo en muchas partes del mundo porque combina características de ambos: la fuerza y tamaño del caballo con la resistencia y la inteligencia del burro.
En cuanto a su carácter, las mulas son animales muy inteligentes y observadores. Tienen fama de ser tercas, pero en realidad esa reputación suele venir de su tendencia a analizar las situaciones antes de actuar. A diferencia de los caballos, que a veces reaccionan de forma impulsiva, una mula suele detenerse si percibe algo que considera peligroso o inseguro. Esa prudencia hace que muchas personas interpreten su comportamiento como obstinación, cuando en realidad es una forma de autoprotección.
También destacan por su gran memoria y su capacidad para aprender. Una mula recuerda bien tanto las experiencias positivas como las negativas, y puede reconocer a las personas que la tratan con frecuencia. Cuando se establece una buena relación con su cuidador, suelen ser animales muy fiables, tranquilos y trabajadores.
Físicamente son muy resistentes. Soportan bien el calor, el trabajo prolongado y los terrenos difíciles, por lo que han sido especialmente valiosas en zonas de montaña o caminos complicados. Por esta combinación de inteligencia y resistencia, las mulas han sido durante siglos uno de los animales de carga más apreciados por agricultores, arrieros y viajeros. La mayoría de las mulas son estériles, algo que ocurre porque heredan un número de cromosomas intermedio entre el caballo y el burro, por lo que no tendrás que preocuparte de que aparezca la cigüeña de imprevisto.
Fuente: Farm and Dairy