Llevamos a cabo una rigurosa selección de nuestros reproductores, ya que son la base de las futuras crías. Elegimos ejemplares dóciles, de carácter sociable, sin endogamia o taras congénitas. Otros criterios de calidad que también son importantes para nosotros, como el color del pelaje y la talla pequeña.
Nuestros burritos son criados por sus madres en nuestra manada de burras, en contacto con humanos y otros animales (gatos, perros, gallinas...). Esto les permite desarrollarse, jugar, interactuar y socializar en un entorno óptimo sin conflictos hasta el destete.
Nuestro pequeño centro acoge un número limitado de burros cada año, lo que nos permite pasar mucho tiempo con cada uno. Acariciamos, socializamos y manipulamos a nuestros burros a diario para la transición a la vida adulta sea más fácil.
Gracias a la selección tan rigurosa de nuestros reproductores y el cuidado que les brindamos, podemos ofrecer cada año burros enanos de calidad, equilibrados, fáciles de manejar y muy cariñosos. Echa un vistazo a nuestro catálogo de madres y sementales para conocerlos.